LAS “COMILONAS” DEL ERASMUS

0 comentarios

En el Erasmus vas a vivir un montón de experiencias nuevas de todo tipo, desde culturales hasta, por supuesto, CULINARIAS. Ya lo decía en mi primer vídeo: la COMIDA es fundamental para conseguir de verdad conocer una cultura. Por suerte, en tu Erasmus no solo vas a conocer a gente del país en el que estés sino que conocerás a gente de toda Europa e incluso de todo el MUNDO. Y como buenos viajeros que somos, viajaremos hasta lo más profundo de todas las culturas con las que nos topemos y nuestra expedición terminará siempre con un “venga, un día nos haces una cena de tu país”, con el consecuente riesgo que eso supone para tu “dieta” (aunque lo cierto es que en el Erasmus la única dieta que vale es la de venir con la mente y el apetito abiertos de par en par).

De esta manera tu paladar comienza la “VUELTA AL MUNDO”, en la que probarás comidas que ni sabías que existían, descubrirás sabores insospechados y aprenderás a sonreír con la boca llena de algo que no sabes si tragar o escupir (es todo un arte, lo digo por experiencia). A continuación comparto algunas de mis “comilonas” del Erasmus:

 

1ª parada: MÉXICO

https://www.instagram.com/p/BNrtbFTj-3y/?taken-by=miriam.vicente

 

2ª parada: ALEMANIA

 

3ª parada: BRASIL

captura-de-pantalla-34

 

4ª parada: ESPAÑA

Por supuesto, hay que internacionalizar la comida española, así que termino con la foto de mi primera tortilla española en Francia.

https://www.instagram.com/p/BLeFXNvD-em/?taken-by=miriam.vicente


IRSE PARA ENCONTRARSE

0 comentarios

¡Felices fiestas! Entramos en la recta final del año, el periodo donde todos disfrutamos en familia, el periodo de los detalles, de las muestras de cariño, donde los mensajes que reflejan amistades y lazos más profundos se intercambian con una frecuencia inusual, por desgracia de todos nosotros y torpeza extrema de nuestros medios para demostrar el cariño que nos profesamos. Pero más allá de todo esto, la Navidad es, por regla general, el primer reencuentro de todos los Erasmus con sus antiguas vidas. La vuelta a casa más dulce y tierna posible.

Fotografía obtenida de Google imágenes

No se trata sólo de regresar a ver a los amigos, familia o en el caso de los más afortunados, a las parejas, no se trata sólo de lo que nuestras seres queridos nos hacen sentir, se trata más bien de cómo nos sentimos nosotros mismos cuando tenemos la sensación de estar en casa. El Erasmus te cambia: cambia tus gustos para reformarlos gracias al mestizaje y al intercambio cultural que experimentamos con la gente que nos rodea; cambia nuestra forma de pensar, normalmente acercándonos más a un punto de vista más alejado del problema que nos aporte una visión objetiva (fruto de las miles conversaciones de cafés o copas con amigos de todas partes del mundo que nos hacen darnos cuenta de los mil enfoques con los que podemos juzgar la vida misma).

Fotografía obtenida de Google imágenes

Pero por encima de todo, el Erasmus cambia tu sistema de valores. Ahora descubres que no es tan importante lo que recibimos, sino lo que damos y cómo cambiamos la vida de las personas que amamos con nuestras muestras de cariño. No esperamos una sorpresa, sino sorprender nosotros al resto para hacer de un día cualquiera un día especial.

Te das cuenta que en tan solo tres meses has crecido, has madurado, ya no piensas tanto en ti. Ahora la familia es más importante que nunca. Estar lejos te hace echar de menos, darte cuenta de cómo de importante es una persona en tu vida, y por qué no decirlo, llevarte alguna decepción de quien menos te lo esperabas, pero mejor antes que más tarde, porque eso te hará crecer aún más, mucho más que aquel que te falló, y te hará más fuerte, más maduro, más humano. Por eso la Navidad no es sólo para los Erasmus la época de volver a casa y estar en familia, es el momento de mostrar nuestra nueva mejor versión de nosotros mismos.

¡Felices fiestas!


Diferencias España – Finlandia

0 comentarios

Aunque ambos países son europeos, Finlandia es completamente diferente a España. Hay un gran abismo que nos separa. Empezaré hablando del clima, uno de los puntos fuertes que distinguen el día a día de un español y un finlandés. Las bajas temperaturas y los pocos días soleados que hay al año en Finlandia pueden hacer que cualquier español se sienta realmente confundido. Ir a la universidad en bici a -10 grados mientras copos de nieve caen sobre tu abrigo no es lo que un estudiante español está acostumbrado en su país. Algo que también choca muchísimo son las pocas horas de luz solar que hay en los países nórdicos. Y si a esto le añadimos el hecho de que los españoles somos de comer más bien tardecito… puede impactarnos mucho ver salir la luna cuando aún ni hemos terminado el postre. Además, otra cosa que puede impactar culturalmente a un español es la personalidad de los fineses. Los españoles somos, por lo general, directos. Nos expresamos y damos nuestra opinión sin ningún reparo. Mientras que los finlandeses, generalmente, son personas más indirectas y más tímidas. Mientras que la mayoría de los españoles somos ruidosos y ponemos emoción en lo que decimos y hacemos, aquí la gran mayoría es gente muy tranquila, modesta y muy, muy discreta. Gritar, hacer ruido, expresarnos en voz alta y con mucha gesticulación es lo normal en España y al venir a Finlandia uno puede sentir que está en otro mundo. Por otra parte, el español no es realmente puntual y la puntualidad en Finlandia es realmente importante. Además, los españoles son personas muy cercanas que se abrazan y se tocan constantemente, algo visto como una locura en tierras del norte. En resumen, irse a vivir a Finlandia supone un enorme cambio de mentalidad. Supone adaptarse, no sólo al lenguaje y al clima, sino a cada pequeña cosa a la que antes no estabas acostumbrado.

 


Elige la ruta que más se adapte a ti

0 comentarios

Noviembre trae frío, ¡pero también viajes! Hoy pretendo haceros una pequeña ruta por todo el norte de Italia para aquellos que esteis pensando en visitar el país vecino pero, al igual que me pasaba a mí antes de venir de Erasmus, sólo disponéis de unos pocos días para todas las ciudades que queréis ver.

La bella Italia, si en algo se asemeja a España, es que su variedad ocio-turística es tan variada que podemos plantear varios tipos de viajes en función de nuestras preferencias. Desde Bolonia os voy a mostrar los mejores destinos según vuestras prioridades.

-Viaje deportivo: Es la opción que menos se conoce pero Bolonia está a un paso de los Alpes Italianos que, aunque no son tan famosos como los Alpes franceses o suizos, son mucho más baratos y no están tan masificados. Sin duda alguna, la región más famosa es “las Dolomitas”, en el noreste del país, cuyo pico más alto es el Marmolada, con 3432 metros. Ideal llegar hasta el pueblo de Bolzano, muy bien comunicado, y desde ahí alquilar un coche para adentrarse más al interior.

Resultado de imagen de dolomitas

Dolomitas, Véneto, Italia. Fotografía obtenida de Google imágenes

 

-Viaje gastronómico: Para los amantes de la gastronomía, la Emilia-Romaña (región septentrional en la que Bolonia ocupa el rol de capital) se convierte en un paraíso para el paladar. Esta zona es famosa por su amplia gama de embutidos, siendo el producto estrella el Parmigiano Reggiano, es decir, el queso parmesano. Símbolo de la ciudad de Bolonia es el famoso tortellini, una pasta que puede estar rellena de carne, verdura y todo lo que se os ocurra. La ruta Bolonia-Parma-Módena es la seguida.

Resultado de imagen de tortellini

Tortellini. Fotografía obtenida de Google imágenes

 

-Viaje de ocio: Uno de los referentes del norte de Italia con Bolonia como icono indiscutible de la ciudad de los estudiantes. Bolonia ofrece un nivel de vida caro en cuanto a los alojamientos y a la comida, pero unos precios muy asequibles si lo que se busca es la fiesta. Combinar esta ciudad con Milán (el otro foco de la fiesta del norte de Italia) podría ser el mejor fin de exámenes posible.

-Viaje cultural: Por un lado Turín, con el mejor museo de restos arqueológicos egipcios de toda Italia, y la Toscana, sean la última y más turística opción. Siena, Florencia y Pisa forman una de las mejores sinergias de toda Italia. Torre de Pisa, Ponte Vecchio, el “David” o la Piazza del Campo son puntos de interés conocidos a nivel mundial.

Resultado de imagen de siena piazza

Piazza del Campo, Siena. Fotografía obtenida de Google imágenes


¿EXÁMENES? ¿EN EL ERASMUS?

0 comentarios

Aunque a priori pueda parecer que las palabras “exámenes” y “erasmus” son incompatibles, en la vida real no lo son tanto. Y es que de una manera u otra en algún momento del Erasmus vas a tener exámenes. Depende de dónde sea tu Erasmus, tu modalidad (en inglés o en el idioma del país) y tu carrera, esa palabra provocará más o menos miedo. En mi caso: en París, en francés y en medicina, la verdad es que dan bastante cague.

En el Erasmus los exámenes los ves acercarse como ves una ola de tsunami que se aproxima inexorablemente mientras tu estabas tan tranquilo en la playa tomando el sol (a veces literalmente “tomando el sol”, otras no tanto, sobre todo si tu Erasmus es en un país al norte de los Pirineos). En cualquier caso, ahí están y no puedes hacer nada para evitarlos. Por lo tanto, SI NO PUEDES EVITARLOS POR LO MENOS ¡DISFRÚTALOS! Prepárate bien, coge un flotador y ¡disfruta de la ola!

Para ello aquí os dejo mi “KIT DE SUPERVIVENCIA PARA EXÁMENES ERASMUS”:

  1. BUENOS APUNTES, porque por mucho que nos hagamos los suecos en las clases, mejor no hacerse los suecos el día del examen por si acaso (a no ser, por supuesto, que estemos de Erasmus en Suecia!).
  2. BUEN DICCIONARIO, porque puede que eso de “yo no entender” el día del examen no cuele mucho.
  3. BUENOS AMIGOS, para mirar sus caras cuando intentan descifrar algo que ni tú entiendes, ni ellos entienden, ni el mismo profesor entiende. Y para que os miren mal en la biblioteca por estar hablando (y si te dicen algo, aquí sí que cuela el “yo no entender”).
  4. CAFÉ o té o agua mineral natural, imprescindible, el caso es tener algo de postureo encima de la mesa.
  5. BOLIS DE COLORES ¡MUCHOS COLORES! para que por lo menos cuando volvamos del Erasmus podamos contemplar nuestros apuntes de recuerdo “con orgullo” y pensar “esto si que es currarse el Erasmus”.
  6. MOTIVACIÓN, ya sea con una foto de tu perro, de tu mejor amiga o del siguiente viaje que te vas a pegar cuando termines los exámenes, la motivación es fundamental para no sucumbir a la tentación de salir a tomar algo, pasear por tu ciudad o unirte al último plan improvisado.

 

captura-de-pantalla-24

Para el día que te dan las notas a lo mejor hace falta otro “kit de supervivencia” pero de eso ya hablaremos si es necesario en su momento. De momento vive el día a día y “no dejes para mañana lo que puedes disfrutar hoy” 😉

 


Multiculturalidad Erasmus

0 comentarios

Qué bonito compartir. Qué bonito enseñar. Y qué bonito mostrar. Pero sobre todo, qué bonito aprender. Porque lo que se aprende en un Erasmus no puede aprenderse en casa. Aprender, por ejemplo, que no en todas partes se compra el pan cada día. Que, para algunos, la leche no sólo forma parte del desayuno, sino también de cada comida. Que no todo el mundo cocina con aceite, muchos lo hacen con mantequilla. Aprender, en definitiva, que cada persona, cada país y cada cultura es absolutamente única.

 

Aprender, por otro lado, a omitir los bolsos y demás complementos meramente decorativos y salir con mochila y botas de montaña hasta a las discotecas, porque no sólo es lo más cómodo, sino también lo más práctico cuando tienes que quitarte veinte capas de ropa. Aprender, también, que deshacerse de cosas materiales es deshacerse también de todos los posibles problemas que pueden traer con ellas. Que cuanto menos necesitas, más libre eres.

 

Aprender, también, que el sol puede irse a las tres y media de la tarde sin importarle en absoluto que aún estés terminando de comer. Que la vida en bicicleta sigue a menos diez grados. Y que basta con una buena canción de Pink Floyd para no sentir tanto el frío y sentir más todo aquello que te rodea.

 

Aprender que pasar más tiempo sola puede inspirarte como ninguna otra cosa. Aprender a escuchar para entender, y no sólo para responder. Aprender que sentirse libre es demasiado fácil cuando tienes un trineo e incalculables copos de nieve en la puerta de casa. Aprender a valorar el cielo azul como nunca creíste y aprender a fijarte en las pequeñas cosas que esconde cada momento. Y aprender, no sólo a fijarte, sino también a fascinarte con esas pequeñas cosas. Como cuando la luz del sol se cuela esquivando los árboles para llegar a tocarte. A esas cosas me refiero. Aprender, aprender y aprender.

 

 


LIGAR CON UN LOCAL: RITUAL DE CORTEJO

0 comentarios

Bueno, después de unos meses aquí y prestando un poquito de atención os puedo decir que ligar en Noruega requiere un pelín de adaptación.

En la mayoría de países cuando conoces a alguien que te gusta normalmente te presentas, lo invitas a cenar, si eso funciona igual quedáis para una segunda cita, y si va bien PUEDE que pase algo más.

img_20161111_222445

Pues aquí en Noruega funciona un poquito desordenado, puede que por lo especialitos que son, y esta guía para entender el comportamiento noruego nos lo explica:

img_20161111_222502

Si te levantas la mañana siguiente y esa persona sigue a tu lado, lo invitas a cenar (paso B). Si eso funciona, puedes volver al paso E. Si y sólo si eso funciona bien puedes decirle hola si te lo cruzas por el pasillo, puedes invitarlo a una segunda cita y después a una cena, porque resulta que las cenas en Noruega son signo de confianza, no una buena forma de conocer gente.


« Entradas anteriores