El amor en los tiempos del Erasmus – Manual de amor y de ligoteo

Post ganador del concurso “El amor en los tiempos del Erasmus

Ligar es fácil. Para ello sólo tienes que salir un día de fiesta con tus amigos, pasarlo bien y, cuando conozcas a alguien que llame tu atención, limítate a ser tu mismo… ¡ERROR!
Tanto tú como yo sabemos, por largos años de ensayo-error, que ligar es un proceso estudiado hasta el más mínimo detalle y que cada cual ha pulido según sus propias peculiaridades “¿si llevo lentillas? Para nada, mis ojos son de este azul natural”, “¿me preguntas por mi trabajo? No hago nada de eso desde que vendí mi empresa multimillonaria a los 15 años”, “que cloroformo, ni cloroformo ” … En cualquier caso, todos tenemos nuestras propias estrategias o pequeños trucos cuando nos encontramos con alguien que nos gusta.
Pero ahora estamos ante un nuevo reto… el Erasmus.
Obviamente si eres un hombre alto, guapo, divertido, interesante, inteligente, rico y, en resumen, la perfección hecha carne, estar de Erasmus no te va a suponer ningún inconveniente para ligar.
Si por otro lado eres una mujer alta, guapa, divertida, interesante, inteligente, rica y, en resumen, la perfección hecha carne, contacta conmigo lo antes posible.
Pero si eres una persona normal, con tantas (probablemente más) virtudes como defectos, que unos días sales a la calle para comerte el mundo y otros no querrías salir de la cama, que no siempre te atreves a acercarte a bailar con esa chica hasta la cuarta copa, que no sabes que decir cuando llega un silencio tenso con ese chico tímido tan mono que (un poco borracho tras cuatro copas) se ha acercado a saludarte, … entonces puede ahora leas algo que pueda parecerte interesante para tus noches de golferías y borracheras.
Aclarado para quién va dirigido este manual es el momento de meternos en materia…
Ha llegado el momento. Has terminado la época de exámenes y la posterior época de borracheras indecentes después de las que te has despertado en lugares de lo más insospechados y con los atuendos más estrafalarios. Has pasado las resacas que se han ido acumulando y, por fin, vuelves a ser algo parecido a una persona. Vas a salir otra vez (eres Erasmus, tienes que estar a la altura) pero tras el desenfreno post-exámenes beber con cierto autocontrol y te planteas rematar la noche con alguien que no sea tu compañero de habitación jugando al Pro (o al FIFA si eres de “esos”).
Pero ¿es cierto el mito del Orgasmus?
Nunca es bueno generalizar, cada persona vive su Erasmus como quiere, siempre se puede tener más o menos suerte… pero sí. Estando de Erasmus, si quieres, ligas. Es más fácil que en casa y sin hacer más esfuerzo, y eso se debe a lo siguiente:
Eres un Erasmus. Eso señala al menos dos cosas: eres lo bastante listo para ser universitario (incluso si estás estudiando *inserte carrera fácil aquí de la que hacer un chiste*) y eres lo bastante valiente para atreverte a vivir una aventura lejos de casa. Puede parecer insignificante, pero si somos muchos los que nos vamos de Erasmus, aún son más los que se quedan en casa viviendo con sus padres, y la madurez que da vivir por tu cuenta se nota.

El idioma. Esto podría considerarse una desventaja si no puedes lucir todo tu ingenio por falta de habilidad, pero siendo un poco listo podrás aprovecharlo para que ella se ría un poco de tu forma de hablar y se sienta más cómoda. Además si necesitáis algún idioma común, el mero hecho de concentrarse para hablar contigo hará que centre toda su atención en lo que dices.
Viniste sin conocer a nadie. Eso significa que cada día conoces a personas nuevas, y cada persona nueva conoce a otra, y así las posibilidades de conocer a alguien con quien ligar aparecen cada día. No te quedes en la cueva y sal a socializar. No se puede ganar sin jugar.
Eres un producto exótico. Simplemente por el hecho de estar en otro país ya eres interesante. Lo que en España te convertía en alguien del montón, aquí te hace extraordinario. Estás lleno de costumbres extrañas, no tienes la apariencia habitual a la que ella está acostumbrada y, además, puedes hablarle sensualmente en español sin tener que currarte el contenido, lo importante es el tono.
Eres un producto exótico (bis). Vienes de un país del que ella sabe poco o nada. Probablemente haya oído hablar de la paella, de la playa y de la fiesta, así que en tu mano está valerte de la rica herencia cultural que tienes contándole aquella vez que celebraste una fiesta en la playa y cocinaste tu famosa paella (una receta familiar muy antigua que te encantaría que probara).

Si una noche consigues no ir demasiado borracho, no caerte en la pista y eres, más o menos, tú mismo (ignorad el principio del artículo) puedes ligar de Erasmus. Tienes todas las armas que tenías antes para ligar, armas nuevas y muchas más posibilidades.
¡A ligar!

Aitor Ortega

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